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Mundial de Chile 1962: A falta de Pelé…

Por 56 minutos, la selección mexicana había logrado detener los embates de la poderosa escuadra brasileña. Pero entonces apareció Pelé. Con apenas 21 años, su talento había tomado por asalto el mundo del fútbol y ya era considerado el mejor jugador de todo el orbe. Un centro suyo, bien rematado por Zagallo y una jugada individual que sólo está al alcance de los elegidos, en la que dejó en el camino a cuatro rivales, selló el triunfo para los suyos. Brasil era una selección temible. Eran casi los mismos que habían sido campeones en Suecia 1958 y los máximos favoritos para retener la corona en Chile 1962. Sin embargo, el papel principal no sería para O Rei, sino para otro protagonista.

Pelé y Garrincha durante el partido contra México.

En el congreso de la FIFA de 1956, celebrado en Lisboa, tres países aplicaron para ser los anfitriones de la Copa Mundial de 1962: Argentina, Chile y Alemania Occidental. Tras dos mundiales en Europa, el consenso general era que no podía realizarse por tercera vez consecutiva en Europa -hubo amenaza de boicot de los sudamericanos, como en 1938, si así sucedía- así que la FIFA le solicitó a Alemania Occidental que retirara su candidatura.

Argentina era favorita para llevarse el honor de organizar la Copa, pero la Federación Chilena, a cargo de Carlos Dittborn, hizo un tour proselitista por varios países para convencer a las asociaciones de fútbol que Chile estaba listo para organizar el torneo, a pesar de que Argentina contaba con una historia futbolística más rica y una estructura deportiva superior. Sin embargo, Dittborn apeló a los estatutos de la FIFA, afirmando que, de organizar ellos el Mundial, se estaría promoviendo el fútbol en un país no tan desarrollado. Esto bastó para que la votación le otorgara la organización de la Copa Mundial a Chile.

Todo iba viento en popa durante la preparación. Chile había trabajado para modernizar el transporte y las comunicaciones, pero entonces, la naturaleza intervino. El 22 de mayo de 1960, Chile fue sacudido por el terremoto más poderoso jamás registrado en la historia de la humanidad, conocido como el megaterremoto de Valdivia. Este sismo conllevó una serie de desastre naturales (desbordamientos de ríos, erupción volcánica, incendios y un maremoto), que dejaron una cifra estimada de entre 1,600 y 2,000 muertos y más de dos millones de damnificados.

Porque no tenemos nada, lo haremos todo”, había dicho Carlos Dittborn durante su discurso para convencer a los votantes y la FIFA en 1956. Tras la tragedia del sismo, esa frase cobraba otro sentido. Talca, Concepción, Talcahuano y Valdivia, ciudades ubicadas en el sur del país andino, fueron descartadas como sedes porque quedaron prácticamente destruidas, mientras que Antofagasta y Valparaíso renunciaron a acoger partidos del Mundial debido a que sus estadios no podían ser autofinanciados tras el desastre al haber otras prioridades, y el autofinanciamiento era una condición que impuso la Federación ante la falta de recursos.

Por si fuera poco, los dos máximos responsables precursores del Mundial de Chile 1962 fallecieron antes de que éste tuviera lugar. Juan Pinto Durán, el segundo de Dittborn, falleció en un accidente de coche en 1957. Y el propio Carlos Dittbon perdió la vida por un ataque al corazón, el 28 de abril de 1962.

Argentina, España, Alemania Federal e Inglaterra se ofrecieron como sedes de urgencia para acoger el Mundial de 1962, pero Chile salió adelante. Se hicieron los ajustes necesarios y, con sólo cuatro sedes (Arica, Rancagua, Santiago y Viña del Mar) aglutinó en cada uno de los estadios todos los partidos de cada grupo. A pesar de las dificultades, se erigió el magnífico Estadio Nacional en Santiago. Chile estaba listo para recibir a los 15 países que habían obtenido su lugar a través de la clasificación.

Estadio Nacional de Santiago

Ocho lugares fueron para la UEFA: Alemania Federal, Hungría, Suiza, Inglaterra, Unión Soviética, Checoslovaquia, Italia, Bulgaria, España y Yugoslavia. Suecia, la subcampeona, quedó fuera al no poder calificarse. Por la CONMEBOL acompañaron a Chile: Argentina, Colombia, Brasil y Uruguay. Por su parte, México representó a la entonces Confederación Centroamericana y del Caribe de Fútbol o CCCF (en 1961, se uniría a la Confederación Norteamericana de Fútbol o NAFC para formar a la CONCACAF). Una vez más, Asia y África se quedaron sin representantes. Cabe destacar que esta edición fue el debut de Colombia y Bulgaria en Copas Mundiales.

El formato sería el mismo que en Suecia 1958: 16 selecciones divididas en cuatro grupos de cuatro. Los dos primeros avanzaban a la siguiente ronda. Tras el sorteo, así quedaron distribuidos los equipos:

El 30 de mayo se dio inicio al Mundial. En el Grupo 1, la URSS era favorita para avanzar a la siguiente ronda. Los campeones europeos, con Yev Lashin como su estandarte, debutaron con triunfo ante Yugoslavia (2-0), en un partido que es recordado por la violencia en la que incurrieron los jugadores. Muhamed Mujic, el delantero yugoslavo, agredió sin balón de por medio al defensa Eduard Dubinsky, rompiéndole tibia y peroné de una de sus piernas. En otro partido memorable de este grupo, los rusos desperdiciaron una ventaja de 4 a 1 ante los colombianos (cuyo debut mundialista había sido una derrota (2-1) ante Uruguay) que empataron el marcador (4-4) con un gol olímpico de Marcos Coll, el único tanto de estas características en la historia de los Mundiales. Los colombianos terminaron su primera participación tras ser goleados (5-0) por los yugoslavos, que también vencieron a Uruguay (3-1). Los rusos también derrotaron a los uruguayos, por lo que los soviéticos y los balcánicos avanzaron a la siguiente ronda.

 

En el grupo 2, el anfitrión buscó su lugar en la siguiente ronda ante potencias como Alemania Occidental e Italia, además de Suiza. El partido inaugural, tras un desabrido discurso del presidente chileno Jorge Alessandri, tuvo como resultado un contundente triunfo chileno ante los suizos (3-1). El siguiente partido de los anfitriones fue contra los italianos, quienes antes habían empatado sin goles ante los alemanes en el debut de ambas escuadras. El partido de Chile contra Italia pasó a la historia por el exceso de violencia que hubo -incluso intervino la policía para sacar a jugadores expulsados del campo- y es conocido como la Batalla de Santiago. Los chilenos acabaron venciendo (2-0) y, aunque más tarde perdieron por el mismo marcador (2-0) contra los alemanes, sus dos victorias les bastaron para avanzar a la siguiente ronda. Los alemanes fueron primeros en el grupo, tras imponerse a los suizos (2-1). Italia, por su parte, venció a los helvéticos (3-0), pero no le fue suficiente y fue eliminada.

Em el Grupo 3, Brasil, de la mano de Pelé, era el amplio favorito para repetir el título. Tras vencer a México (2-0), empató sin goles ante Checoslovaquia. Sin embargo, la noticia fue la baja de Pelé para el resto del torneo por una lesión. Parecía que todo se torcería para los campeones, pero tanto el sustituto de Pelé, Amarildo como, sobre todo, Garrincha, se echarían el equipo al hombro. Un doblete de Amarildo y un soberbio Garrincha dieron el triunfo a los amazónicos sobre España (2-1), y así avanzaron como primer lugar de grupo. España, con algunos nacionalizados, derrotó a México (1-0), pero cayó por la mínima ante Checoslovaquia (1-0). Los checoslovacos se vieron sorprendidos con un 3-1 ante México, que así obtuvo su primer triunfo en Copas Mundiales. A pesar de esa derrota, fue Checoslovaquia la que acompañó a Brasil a cuartos.

En el último grupo, el 4, Hungría, ya sin su generación dorada, calificó en primer lugar. Se impuso a Inglaterra (2-1), apaleó a Bulgaria (6-1) y empató con Argentina (0-0). Los ingleses, que se vieron disminuidos por la tragedia de los Busby Babes, disputaron el segundo puesto a los argentinos. Los sudamericanos derrotaron a los búlgaros (1-0), pero se vieron superados por los ingleses (3-1), que amarraron su pase a la siguiente ronda al empatar sin goles ante los debutantes búlgaros.

En cuartos de final se dio una de las primeras sorpresas: Chile derrotó a la URSS. Los campeones europeos partían como favoritos. Pero los chilenos no se dejaron intimidar. Al minuto 11 se pusieron arriba. Una falta que parecía dentro del área fue marcada afuera. El goleador Leonel Sánchez la colgó del ángulo, inatajable para la “Araña Negra”. El periodista chileno, Julio Martínez, afirmó que fue “justicia divina” tras el fallo arbitral de no decretar el penal. Los rusos empataron al ’26 pero, tres minutos después, Eladio Rojas hizo el gol del triunfo (2-1). Inesperadamente, los chilenos avanzaron a las semifinales.

Checoslovaquia, un equipo que sólo contaba con una gran estrella, Josef Masoput (quien, a la postre, ganaría el Ballon D’Or), venció con el solitario gol de Adolf Scherer a Hungría (1-0). Por su parte, Brasil, con un Garrincha sublime, dejó a los ingleses en el camino. Dos goles del extremo del Botafogo y uno más de Vavá bastaron para que el gol de Gerry Hitchens fuera inútil (4-1).

El último invitado a semifinales salió del enfrentamiento entre Yugoslavia y Alemania Occidental. Era el tercer enfrentamiento consecutivo entre ambas selecciones en esta ronda. Las dos anteriores habían sido favorables para los alemanes. Esta vez sería diferente. Un gol de Petar Radaković, a cinco minutos del final, certificó el triunfo de los balcánicos (1-0), rompiendo, así, la racha teutona.

Goleadores de los Cuartos de Final

En semifinales, los checoslovacos, cuya presencia en esa instancia era inesperada, fueron superiores a los yugoslavos. Dominaron las acciones y los goles de Scherer (por partida doble)y Josef Kadraba terminaron por doblegar (3-1) a unos aguerridos balcánicos.

En el otro partido, los anfitriones buscaban dar la campanada derrotando a Brasil. Pero Garrincha tenía otros planes. Otra actuación estelar del 7 brasileño, que fue imparable por la banda derecha y un par de goles suyos, junto con otros dos de Vavá, llevaron a la verde amarela a otra final (4-2). Los chilenos, a pesar de la derrota, estaban más que satisfechos. La “Roja” había excedido todas las expectativas, y perder ante la mejor selección del mundo jugando como lo hicieron, los dejó contentos.

 

Goleadores de las Semifinales

 

En la definición con Yugoslavia por el tercer lugar, la “Roja” venció 1-0 gracias al tanto el último suspiro del partido de Rojas. El público que asistió al Estadio Nacional instó a los jugadores a dar una vuelta olímpica y los despidieron con pañuelos blancos desde las gradas, orgullosos del desempeño de su selección.

La final estaba lista. El 17 de junio de 1962, en el Estadio Nacional de Santiago como escenario, Brasil y Checoslovaquia buscarían la Copa. Rudolf Vytlacil, el entrenador checoslovaco, declaró: “Todos creen que la selección brasileña es la favorita absoluta, pero estamos listos para dar la sorpresa. Confío en mis jugadores, que están en condiciones físicas, técnicas y de ánimo mejores que en el primer partido contra Brasil. Podemos ganar.” Sin embargo, Brasil, sin Pelé, pero con Garrincha, estaba listo para dejar claro que era la mejor selección del mundo.

 

Datos Curiosos:

-El mundial del ’62 pasó a los anales como uno de los más violentos. Al tercer día de la inauguración, se contaban 34 lesionados, y al cuarto, 50. Entre las lesiones más graves se contaron: tres fracturas de pierna, dos de tabiques nasales y una de cadera.

-El balón utilizado fue fabricado por el chileno Custodio Zamora y recibió el nombre de Crack M.R. Estaba hecho de cuero y contaba con una mayor cantidad de cascos, lo que le dio mayor regularidad a su esfera.

-Por motivos supersticiosos, el plantel de Uruguay no utilizó el número 13.

-El promedio de goles por partido fue menor a 3, por primera vez en la historia. Fue de 2.78 y, desde entonces, no ha vuelto a llegar a los 3.

-Por primera y única vez, se dio el caso de que el torneo tuviera seis máximos goleadores; cada uno marcó cuatro goles: Garrincha, Vavá (ambos de Brasil), Leonel Sánchez (Chile), Flórián Albert (Hungría), Valentin Ivanov (URSS) y Dražan Jerković (Yugoslavia). Esta es la cifra más baja de la Historia de la Copa del Mundo.

-La selección española presentó, en este Mundial, jugadores de cinco nacionalidades, ya que, aparte de 18 españoles, había un uruguayo (Santamaría), un paraguayo (Martínez), un húngaro (Puskas) y un argentino (Di Stefano). Por su parte, la selección italiana presentó a dos jugadores sudamericanos: el brasileño José Altafini y el argentino Enrique Omar Sívori. A raíz de esto, la FIFA determinó que, en adelante, los jugadores sólo podrían defender a una selección nacional.

-Esta fue la última oportunidad que tuvo Alfredo Di Stéfano para poder disputar un Mundial. Sin embargo, una lesión lo dejó fuera de la competencia y “la saeta rubia” nunca pudo jugar en una Copa del Mundo.

-Curiosamente, Garrincha fue expulsado por una patada a Rojas durante la semifinal; sin embargo, el árbitro asistente que había visto la agresión, y que debía ratificar lo escrito en el acta, había emprendido el regreso a su tierra (Uruguay), y la FIFA, sin poder confirmar lo ocurrido, decidió dejar jugar a Garrincha la final.

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Silverlune24

Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

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