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Los Busby Babes: A 60 años de Múnich

Matt Busby, de origen escocés y quien había sido entrenador del ejército durante la Segunda Guerra Mundial, fue contratado el 19 de febrero de 1945 por el Manchester United para hacerse cargo del club. Matt Busby tomó un equipo de pasó irregular en la década de los 30’s y 40’s y lo transformó en un club ganador y dominante, apostando por un grupo de futbolistas surgidos de la Academia del equipo. Tal era su juventud, que serían conocidos como Babes. Un equipo prometedor, pero un cruel giro del caprichoso destino les puso un alto y en Múnich ocurrió una tragedia que convirtió a los Busby Babes en leyenda.

Sir Matt Busby

Desde que tomó el cargo, Busby tenía la firme idea de reclutar jugadores locales, a niños con talento, y enseñarlos a jugar el estilo de fútbol que él quería para su Manchester United. La idea de buscar talentos a tan temprana edad, era porque creía que así podía impregnarlos de su filosofía futbolística: énfasis en la habilidad, ataque creativo y libertad de expresión con alta dosis de improvisación. Para Busby, el fútbol debía de ser algo emocionante, aunque era consciente de la importancia de una defensa sólida. Sin embargo, sus tácticas no eran rígidas, ni sus planteamientos eran defensivos. Busby siempre quería que su equipo buscara el arco rival.

En lo que estos talentos maduraban lo suficiente, el United había logrado competir durante la década de los 40’s (ganado una Copa FA en 1948). Mientras tanto, los jugadores de la Academia arrasaban en las categorías inferiores. Ganaron la Copa FA juvenil de 1952 a 1957 y Busby supo que estaban listos para dar el paso al primer equipo. La hora de liberar a los Babes, como los nombró  Tom Jackson, un periodista del Manchester Evening News, había llegado.

Y no lo decepcionarían. Ganaron las ligas de 1955/56 y 1956/57 con un equipo cuyo promedio de edad era de apenas 22 años. Era tal la calidad de estos jugadores, que el United sólo hizo dos contrataciones relevantes, el defensa Tommy Taylor y el portero Harry Gregg, en un lapso de cinco años. Esta generación no sólo daba esperanzas al United. También a la selección inglesa, con miras al Mundial de 1958.

Busby Babes. 11 tipo (1955-1958)

De esa maravillosa generación de jugadores, que incluían a David Pegg, Dennis Viollet, Bill Foulkes, Liam Whelan, Tommy Taylor, Mark Jones, Geoff Bent. Sin embargo, el más destacado era Duncan Edwards. El rostro los Babes y quien representaba la filosofía de Busby. Como lo describe Jimmy Greaves, el legendario delantero del Tottenham: “combinen la habilidad de Eric Cantona y la fuerza y aplicación de Roy Keane, con la distribución de Glenn Hoddle y el temperamento de Paul Scholes, y tienen algo que se asemeja.” Era un jugador vibrante, poderoso, con arrogancia, incasable y autoritario, que podía jugar casi en cualquier posición en el campo. Poseía un timing excepcional para quitar las pelotas limpiamente a sus rivales, sus centros tenían una precisión casi quirúrgica y podría disparar con una potencia extraordinaria.

Duncan Edwards

Busby estaba más que satisfecho con su equipo y con la creación de la Copa de Europa en 1955, el entrenador del United puso su mira en la gloria continental. Sin embargo, la FA no permitió que en la primera edición de este torneo participara el representante inglés (el Chelsea), porque pensaron que era lo más conveniente para los intereses de la liga inglesa.

Para la temporada de 1956/57, el United era el campeón reinante, pero una vez más se les negó el permiso de participar. Pero Busby, con la ayuda del presidente del club, Harold Hardman, y del presidente de la FA, Stanley Rous, desafiaron esta prohibición, y así el Manchester United se convirtió en el primer equipo inglés en participar en la Copa de Europa.

En su primer partido, en septiembre de 1956, el United debutó en competencias europeas, de visita en Bélgica ante el Anderlecht, venciendo 2 a 0. Para e l partido de vuelta, tuvieron que disputarlo en el campo del City, el Maine Road, porque Old Trafford no contaba con suficiente iluminación para jugar en la noche. El resultado no pudo haber sido más contundente: 10 a 0. Llegaron hasta las semifinales, siendo derrotados por el Real Madrid de Di Estéfano, Gento, Puksas y compañía.

Busby Babes

Tras repetir el título en la 1956/57, en una campaña en la que Tommy Taylor anotó 22 goles, Liam Whelan 26 y el joven debutante, Bobby Charlton, consiguió anotar en 10 ocasiones, el United era uno de los equipos a considerar para obtener el campeonato europeo. Los partidos domésticos eran los sábados y los partidos europeos entre semana, y, aunque aún era considerado peligroso viajar por aire, ése fue el medio de transporte elegido por el Manchester United para poder cumplir con todos sus compromisos.

Tras vencer a Shamrock Rovers y el Dukla Praga, el rival para los cuartos de final fue el Estrella Roja de Belgrado. Vencieron 2-1 en Old Trafford, y en el partido de vuelta, disputado el 5 de febrero de 1958, un trepidante empate a 3, con dos goles de Charlton y una más de Viollet, el United certificó su pase a las semifinales.

El equipo, junto con periodistas y algunos aficionados, decidieron volver a Manchester, ya que no querían desajustar su calendario en la liga, así que, el 6 de febrero, partieron de Belgrado con un retraso, porque Johnny Berry, el extremo derecho titular, había olvidado su pasaporte. Aterrizaron en Múnich a la 1:15 pm, para recargar combustible.

A las 2:20 pm, todo estaba listo para que el avión emprendiera el vuelo hacia Manchester, sin embargo, el intento fue abortado por el capitán, James Thain y su copiloto, el capitán Kenneth Rayment, al notar una fluctuación inusual en el anemómetro (velocímetro) y sonidos extraños en el motor a la hora de acelerar.

Hicieron un segundo intento, pero fue abortado por las mismas razones, por lo que se les avisó a los pasajeros que tenían que desembarcar y regresar a la terminal en lo que se realizaba una inspección del motor. Duncan Edwards, aprovechando el tiempo, mandó un telegrama a su casera, informando que llegaría a casa hasta el día siguiente.

Sin embargo, la tripulación indicó de nuevo a los pasajeros que volvieran a abordar el avión para un tercer intento. Los pilotos lograron que el avión alzara vuelo al tercero, pero el avión comenzó a perder altura rápidamente y se estrelló a unos kilómetros de la pista de despegue, en una reja e impactaría en una casa que estaba cerca.

El choque cobraría la vida de 23 personas, dejando a 21 sobrevivientes. De las 23  víctimas, 8 eran jugadores del Manchester United: Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor y Liam Whelan murieron en el lugar de los hechos. Duncan Edwards fue encontrado vivo de entre los escombros, pero fallecería días después en el hospital por la gravedad de sus heridas.

Restos del avión

De los sobrevivientes, se pensó que ni Busby ni Charlton podrían sobrevivir, al punto que se les ungió con los santos óleos, pero lograron recuperarse. Hay casos como el de Johnny Berry y Jackie Blanchflower, que sobrevivieron, pero las secuelas les impidieron seguir jugando fútbol.

Uno de los sobrevivientes, el portero Harry Gregg, emergió como el “Héroe de Múnich”, porque, a pesar de tener una fractura en el cráneo, hizo un esfuerzo por salvar a varios pasajeros (incluyendo al propio Busby), regresando en más de una ocasión al avión en llamas en busca de sobrevivientes.

Harry Gregg

¿Qué fue lo que causó que el avión no lograra despegar? Inicialmente, se culpó al piloto, el capitán James Thain, de haber despegado a pesar de que las alas tenían hielo. Sin embargo, después se concluyó que el accidente se debió al agua nieve que había al final de la pista, lo que desaceleró el avión lo suficiente para que no pudiera despegar y terminará impactando contra la valla de contención. A Thain le tomó 10 años de su vida limpiar su nombre y comprobar su inocencia., ya que hasta 1968 fue liberado oficialmente de toda responsabilidad.

El impacto de la tragedia fue brutal y devastador. Un equipo lleno de juventud, de talento y promesa encontró un rival invencible fuera del campo de juego: la muerte. Una cruel treta del destino puso fin a una temporada y a un equipo de ensueño. El equipo sólo ganaría un partido de Liga esa temporada, perdería la final de la FA Cup y serían eliminados en semifinales del a Copa de Europa por el Milán.

A pesar del dolor y de la pérdida, Busby volvería al trabajo y construiría su nuevo Manchester United alrededor de Harry Gregg, Bobby Charlton, Bill Foulkes y George Best, con la inclusión de jugadores contratados de otros clubes, como David Herd y Denis Law. En 1963, ganarían la Copa FA, y un par de ligas, 1964/65 y 1966/67. Empero, Busby tenía una deuda con sus Babes, que en 1958, habían muerto mientras buscaban la gloria europea y Sir Matt no iba a descansar hasta obtenerla.

Así que, ése 29 de mayo de 1968, en el estadio de Wembley, cuando en tiempo extra derrotaron al Benfica de Eusebio, 4 a 1, con una extraordinaria actuación de Charlton, Busby cumplió el sueño de sus Babes. La tragedia de 1958 tuvo una bálsamo en 1968 y una resurrección que superaba toda imaginación. Hubo lágrimas en Múnich y también las hubo en Wembley. Para Busby, hablar de los Babes era catártico, pero Múnich fue una herida que cicatrizó sin dejar de doler.

Sir Matt dejó el club y el Manchester United entró en una etapa de total inestabilidad, que incluso los llevó a perder la categoría y descender a la segunda división en 1974,  apenas 6 años después de proclamarse campeones de Europa. No fue sino hasta que otro escocés, Sir Alex Ferguson, tomó las riendas y regresó el espíritu de los Babes al Manchester United, personificado por la Clase del ’92.

Wes Brown, Paul Scholes, Gary Neville y Ryan Giggs con los uniformes conmemorativos del 50 aniversario de la tragedia de Múnich (1958)

Muchos se preguntan que tan buenos eran los Busby Babes, y para muchos que los vieron jugar es el mejor equipo que ha vestido los colores del United. Hoy, a 60 años,  recordamos a aquellos que perdieron la vida esa desafortunada tarde muniquesa. Y lo hacemos con el poema de The Flowers of Manchester, las Flores de Manchester, obra de Eric Winter, editor de la revista SING:

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Silverlune24

Silverlune24

Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

1 Cometario

  1. febrero 6, 2018 at 6:35 PM — Responder

    Ufff me conmovió. Siempre me he preguntado cuántas Copas de Europa tuviera el United ahora si esto no hubiera sucedido. Muy buen artículo, un equipo tan joven yo sí creo q iban dominar mucho tiempo, si el Madrid ganó 5 seguidas, yo creo q ellos tb podían incluso más, d hecho le hubieran quitado 2 o 3 d esas al Madrid jeje, además q luego se incorporaría Best, y hoy el conteo fuera diferente. D hecho muy buen punto, en la 1ra Copa no asistió ningún inglés, quién sabe q hubiera sucedido ahí tb. T felicito nuevamente, excelente.

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