PrincipalZona Sportie

Federer y Ljubicic: Roger e Ivan

Nadie, ni los más optimistas, imaginaban que, tras 6 meses en el dique seco, Roger Federer regresaría de la manera que lo está haciendo en este 2017. 5 años sin ganar un Grand Slam, 2 años sin ganar un Masters 1000 y un año sin título alguno. Y, apenas tres meses de inicio de la temporada, se ha llevado los 3 títulos más importantes: el Australian Open, Indian Wells y Miami.

Federer con el trofeo del Australian Open

¿A qué se debe este renacer tenístico? Hay varios factores involucrados y relacionados a una misma figura: Ivan Ljubicic, otrora número 3 del mundo.

Remontémonos al 2014. Federer le pide a su ídolo, Stefan Edberg, que sea su entrenador. Tras un mal 2013 (sólo ganaría un título), Roger necesitaba alguna solución para revigorizar su tenis y su carrera. Y Edberg era justo lo que necesitaba para lograr ese fin.

Edberg y Federer durante una práctica

Ante la ralentización de las canchas de cemento, la mancuerna Edberg / Federer buscaron soluciones para poder hacer frente a Djokovic, Murray, Nadal (quien también ha sido muy penalizado por lesiones), Wawrinka, Berdych, a y las nuevas generaciones, representadas por Zverev, Kyrgios, Thiem, entre otros.De ser un jugador agresivo desde la línea de fondo, Federer comenzó a jugar cada vez más al saque/volea. Cada vez subía más a la red para atacar tanto con el saque como cuando recibe.

Así se desarrollaría lo que se conoce como SABR (Sneak Attack by Roger o Ataque Sorpresa de Roger), una respuesta muy ofensiva para la devolución del segundo saque ataque de sus oponentes. Muy parecida al chip and charge (devolver usando el efecto de slice para poder subir a la red y atacar desde ahí), consiste en estar adentró de la cancha, mientras el jugador oponente realiza su saque, Federer adelanta metros para golpear la pelota de media volea, apenas dejándola botar. De esta manera el sacador no logra recuperar una buena posición en la cancha y queda desprotegido.

Sin embargo, a pesar de que siguió siendo competitivo, no logró capitalizarlo en títulos, sobre todo en los grandes eventos. Las finales perdidas con Djokovic fueron dolorosas y levantaron justificadas dudas sobre la capacidad del helvético de poder levantar el Grand Slam número 18. Bajo la tutela del sueco, el suizo ganó 11 torneos y las mencionadas derrotas a manos de Djokovic. Nada mal para un veterano de mil batallas y que tuvo que reinventar su juego para poder seguir siendo competitivo en el circuito de la ATP.

A finales de 2015, y como había acordado, Stefan Edberg y Roger Federer tomaban caminos separados. Así que esto no extrañó a nadie. La sorpresa real fue que el sustito del sueco era el croata Ivan Ljubicic, cuyo palmarés como jugador es bueno a secas y que en su currículo como entrenador figuraba su papel como coach de Milos Raonic y alguna coloración con Berdych.

Ljubicic en su etapa como jugador

¿Qué podría aportarle Ljubo a Roger? En 2016 casi no pudimos ver los resultados de esta mancuerna, dado que Roger se perdió gran parte de la temporada por lesión. Pero este 2017 ha quedado patente la influencia del croata en el juego de Federer.

Probablemente esos 6 meses en los que Federer paró para sanar su cuerpo, fueron vitales en que absorbiera las ideas del croata con respecto a su tenis y a su mentalidad. Un gran aporte que hizo Ivan a Milos Raonic fue potenciar su saque y derecha, pero, sobre todo, trabajar en su mentalidad para que jugara sin menos prisas, más calmado. Con Federer, se nota que ha hecho que su juego sea aún más agresivo, y no sólo con su derecha, sino también con su revés, que se consideraba el punto débil de Roger. Ahora, busca la pelota apenas subiendo para evitar que llegue a una altura que le incomode o dificulte el golpe. Esto ha hecho que su revés, antes un golpe más defensivo que de ataque, sea ahora un arma letal más a un arsenal cargado de opciones.

Ejecutando un revés en Australia

Tampoco podemos dejar de lado el aspecto mental. Nadie duda del talento descomunal del suizo, pero si se duda de su fortaleza mental en momentos críticos de los partidos. En las derrotas contra Djokovic, se le veía tenso y apresurado en los momentos clave. Demasiado ansioso. Su cabeza le hacía malas pasadas y era otro rival más en la cancha.

Sin embargo, en este 2017 eso también ha mejorado. Ahora se le nota más relajado, agresivo y suelto en la cancha. En los momentos álgidos de un partido ha podido remontar o ganar sets decisivos que en el pasado hubiera perdido. Esto es palpable en la final de Australia, cuando estaba break abajo ante su bestia negra, Rafael Nadal. Se repuso y terminó por levantar su décimo octavo Grand Slam.

Ljubicic, Federer y Severin Luthi en una práctica

Porque si algo le falta a Roger era poder ganarle a Nadal y ganarle con contundencia. Lo ha hecho las últimas 4 veces que se han enfrentado, con una demostración magistral en Indian Wells y un sólido rendimiento en la final de Miami. El revés, que era su hándicap, ahora incomoda y los rivales ahora buscan otras alternativas para poder vencer al helvético.

Nadal y Federer tras la final del Master 1000 de Miami

Roger e Ivan son los responsables de los éxitos del suizo. Nadie hablará de Ljubo, pero gracias a él, los aficionados del tenis estamos disfrutando de un Federer mejorado y recargado.

Dragon Ball Super 84 - Krillin vs Goku - Pandemonium.mx
Anterior nota

Dragon Ball Super Episodio 83 – El reclutamiento de Krillin y No. 18

Mejores episodios de South Park, Temporada 1 - 4
Siguiente nota

Los mejores episodios de South Park, temporadas 1 - 4

Silverlune24

Silverlune24

Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

Nadie ha comentado :(

Leave a Reply