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Ninja Gaiden: La trilogía del NES – Parte 1 de 3

Con la llegada de consolas como Nintendo, muchos juegos que habían tenido éxito en la modalidad de arcade (maquinitas o recreativas según el lado del charco que uno se encuentre), fueron llevados a los jugadores a la comodidad de su hogar, ya sin la necesidad de invertir dinero en el uso de fichas o cambio para poder jugar.

Más dinero, ¡más dinero para fichas!

 

Tal fue el caso de Ninja Gaiden. En 1988 aparecería el primer juego de esta franquicia para arcade, y, apenas un año después, debutaría en el NES. De ser un juego beat’em up sin mucha historia y con un héroe anónimo, en el Nintendo, TECMO -compañía desarrolladora-, nos brindaría una serie de juegos de acción, con una historia cargada de suspenso y misterio, con una narrativa original y novedosa para una consola de 8 bits.

Tecmo denominó a este sistema: “Tecmo Theater” y consistía en una serie secuencias cinemáticas y animadas entre cada uno de los actos del juego y en ellas se nos va revelando tanto la historia, como los personajes.

The love of your life…

Además, hay que recordar que, para el Nintendo, a menos que fuera un RPG o un juego con password– no había manera de salvar los avances, así que implicaba una inversión de tiempo, paciencia y tolerancia a la frustración para ir superando los niveles para ir descubriendo que nos deparaba la historia en una sola sesión de juego.

La premisa del primer Ninja Gaiden (1989) es prácticamente un estereotipo: un joven ninja, Ryu Hayabusa, descubre que su padre fue asesinado, por lo que decide vengarse. Mientras tanto, el villano, Jaquio, busca obtener un poder demoniaco para destruir al mundo. Desde la introducción, sabemos que nos espera algo prometedor:

 

 

El juego es siempre dinámico. Siempre busca que el jugador avance constantemente, usando con inteligencia las armas secundarias (shurikens, shurikens tipo boomerang, bolas de fuego) que se activan gracias al poder ninjutsu de Ryu, así como la espada -que es la principal- para vencer a los enemigos. Aunado a lo anterior, el juego incluye la habilidad de saltar y cortar (jump and slash), que consiste en atacar mientras se está saltando, apretando a+b en rápida sucesión.

A+B y voilà

Sin embargo, el enfoque principal es la habilidad y agilidad de Ryu como ninja, lo que le permite saltar en paredes y aferrarse, o colgarse de ellas, más no desplazarse por ellas, a menos que haya escaleras (lo cual puede resultar frustrante si se calculó mal el salto). Como opción, el jugador tiene que saltar alternadamente a la pared opuesta -de ser el caso- para poder avanzar.

La explicación de los saltos según el manual del juego.

El juego no es sencillo. Si bien los enemigos suelen ser derrotados con sólo un golpe, al avanzar o retroceder, estos vuelven a aparecer, y hay algunos que son una verdadera molestia como las águilas.

¡Shu, shu, cosa molesta!

Sin contar que este juego cuenta con uno de los niveles más complicados de la old shcool: el Acto 6. Consiste en tres partes o stages, largas, muy largas y difíciles, muy difíciles, sobre todo la 6-2:

 

Después de superarlas, se vienen 3 jefes (¡3!), con la complicación extra que los últimos dos se enfrentan sin poderes ninjutsu, para hacerlo más interesante. Ah, y un detalle, si se llega a perder alguna de estas tres batallas, el juego te regresa al principio del Acto (6-1), porque sí, sin importar los puntos o las vidas de las que disponga el jugador. Uno tiene que pasar TODO otra vez. Lo único que el juego hace en este punto por el jugador, es memorizar que jefe venció. Es decir, si venció al primer jefe, pero perdió con el segundo, ya no tiene que enfrentar al primero otra vez. ¡YAY!…

¡NOT!

Ninja Gaiden I es entretenido y gratificante -sobre todo tras superar el Acto 6, con su respectiva dosis de drama y de redención:

Sin duda, se puede afirmar que es un gran juego para el tiempo y la consola. Sin contar que, a pesar de tener casi 30 años, ha envejecido con bastante dignidad. Tiene muy buenos gráficos para la época:

La jugabilidad es buena, con una dosis de dificultad que representa un reto para el jugador y un gran soundtrack, que da pie a muy buenos covers:

A todos aquellos que disfruten de los buenos juegos de acción, sin importar la generación ni la dimensión (2 o 3d) deben de darle la oportunidad a Ninja Gaiden, no se arrepentirán.

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Silverlune24

Silverlune24

Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

1 Cometario

  1. febrero 24, 2017 at 1:46 AM — Responder

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