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La Leyenda de Zelda: La Caricatura (o el horror)

En 1989 decidieron que sería una muy buena idea hacer una caricatura basada en los juegos de Nintendo de Zelda. No un anime, ni una OVA, ni nada parecido. Una caricatura. El responsable fue el estudio DIC Entertainment, que estuvo detrás de shows como El Inspector Gadget, Capitán Planeta y los Planetarios, entre otras. Y se preguntarán, ¿por qué se afirma que fue un horror? Porque es un producto deficiente en casi todos los sentidos y que hace que no nos extrañe que Nintendo no quiera saber nada de una posibilidad de volver a hacer una serie o caricatura de Zelda.

Vayamos por partes. Esta caricatura era parte del Show de Super Mario y cada capítulo duraba aproximadamente quince minutos.  Desde los créditos de inicio se nos explica la premisa. Zelda le explica a Link: “Esta es la Trifuerza de la Sabiduría, Link. El malvado hechicero Ganon tiene la Trifuerza del Poder. Quien posea ambas Trifuerzas, ¡dominará esta tierra para siempre! ¡Debes ayudarme, Link!”

Y también desde el opening podemos apreciar todo lo que está mal en esta caricatura. A Link le dieron una personalidad que no pertenece al héroe que nos encanta en los videojuegos. La animación es pobre, el diseño de personajes deja que desear, la música no es nada memorable y nos dan una probada de lo que sería la insoportable muletilla de Link: “Excuuuuse me, Princess” o “Discúuuulpame, princesa.”

Como mencionábamos, a Link le dieron unas características que no corresponden a lo que habíamos conocido hasta entonces y que nunca ha tenido. Es una especie de acosador sexual. Constantemente hace comentarios lascivos a Zelda con respecto a su escote, la acosa pidiéndole un beso no precisamente en la mejilla, y demanda que le demuestre afecto por los servicios heroicos que le prestaba. Llegó al punto de intentar coaccionarla físicamente para que no pudiera escapar y así obtener lo que quería de ella. Y eso, queridos lectores, pasa en el primer capítulo.

Aunado a que era un acosador, también era desagradable y molesto. La muletilla “Discúuuulpame, princesa,” la repite constantemente y es francamente irritante. Alguien en Internet se tomó la molestia de juntar todos los “Excuuuuse me, Princess” en un solo video. Recordemos que los capítulos duraban 15 minutos gracias a los cielos y sólo hubo 13 de ellos. Y, aún así, le dio para más compilar de 9 minutos de Link repitiendo esta frase en diferentes momentos de todos los capítulos:

Si lo que quisieron era hacer de Link una especie de pícaro, fracasaron totalmente. Sin contar que no es precisamente el mejor espadachín nunca hiere a un enemigo con su espada. Es una de sus peores representaciones, sin contar que el diseño de personaje lo hace lucir mucho más viejo de lo que estábamos acostumbrados. Fail por donde se le quiera ver.

Ni hablar de Spryte (Hadita en español), que es el antecesor de lo que sería Navi en Ocarina of Time. Spryte sólo quiere que Link le muestre cariño y afecto, al punto que hasta se ofrece a ayudarlo a ducharse… Simplemente, no.

¿Puedo lavar tu espalda, Link?

Y, hablando de peores representaciones, qué decir de Ganon. Es una cosa antropomorfa. Una especie de jabalí que usa un sombrero ridículo y con una ropa de hechicero que no impresiona a nadie. Es sólo una capa genérica para un villano que de terrible no tiene nada, porque es terriblemente incompetente. Los planes que elabora rayan en lo absurdo y sus subordinados son más que ineptos y, a pesar de ello, sigue dependiendo de ellos. Les damos crédito que incluyeron guiños de los juegos, como conectar los tres golpes para vencer a Ganon. Pero es que hasta la teletransportación lograron que pareciera absurda y ridícula.

No todo es tan terrible, Zelda es bastante rescatable. A diferencia del cliché de la damisela del peligro, esta Zelda es inteligente, proactiva, con recursos. No toleraba que nadie quisiera pasarse de listo con ella, y con una contraparte como Link, vaya que sí tenía que demostrarlo una y otra vez. Aun cuando llegaba a caer en las garras de los enemigos, no siempre dependía de Link para escapar o salvarla. Podía hacerlo ella sola — hubo ocasiones en la que ella salvó a Link. Algo refrescante en una época en la que eso no era la norma.

En cuanto al desarrollo de la historia, no es que tuvieran malas ideas, es que no hubo una buena ejecución. Por ejemplo, el Inframundo es una especie de Minas de Moria que existe debajo de Hyrule, al que se puede acceder por diferentes puntos del mundo. El bestiario es como el de los juegos y los accesorios que usa Link nos son familiares (bombas, la flauta, el torbellino). Y, si bien la mitología no estaba tan desarrollada para ese punto apenas existían dos entregas de la saga, la caricatura no tiene mucho que ver realmente con lo que es Zelda. Sólo consta de una serie de aventuras que no aportan nada al progreso de la historia.  

Entrada al Inframundo

Sumémosle que la animación es tan mala, que a veces no hay sincronización entre los diálogos y el movimiento de la boca de los personajes. Mientras que los efectos de magia son deficientes, lo que nos entrega un caos visual.

¿Qué nos queda por añadir?  Que la Leyenda de Zelda es tan mala, que hasta costaría colocarla en la categoría de placer culposo. Sus deficiencias son muchas, aunque, si desean verla, no les quitaría mucho tiempo y podrán juzgar por ustedes mismos.

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Silverlune24

Silverlune24

Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

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