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Final Fantasy VII : A 20 años, sigue siendo de los mejores

En Pandemonium, y no es un secreto, consideramos Final Fantasy VI como el mejor de toda la saga. Su historia, personajes, música y jugabilidad hacen que nos resulte entrañable. Tras haber terminado de rejugar Final Fantasy VII, comprendemos perfectamente por qué es un juego tan querido, tan popular, y por qué se volvió una franquicia por sí mismo.

Este juego no hubiera sido así de revolucionario si no hubiera sido por la decisión de Squaresoft de apostar por el PlayStation. Como sabemos, Final Fantasy había sido un juego tradicional en las consolas de Nintendo (Famicom, Game Boy, Super Nintendo), y la séptima entrega de la franquicia hubiera seguido el paso de los antecesores, de no ser porque Squaresoft creyó que, para cumplir con su visión y materializar su idea, necesitaba la tecnología de CD-ROM. Ésa también parecía ser la visión de Nintendo. Incluso, existe un demo de lo que hubiera sido este juego para dicha consola:

Cuando Nintendo decidió apostar por el cartucho para el Nintendo 64, Squaresoft buscó otras opciones y, en la consola que Sony estaba por lanzar al mercado, el PlayStation, encontró la oferta que necesitaba. Así que Squaresoft decidió desarrollar sus juegos para la consola de Sony, decisión de la que no se arrepentirían.  

Claro, ir con Sony era una apuesta y necesitaba de un gran juego para ayudarlos a vender consolas. Y Final Fantasy VII fue ese juego. ¿Qué mejor que una saga de videojuegos establecida, sólida y exitosa? Así que, a través de imágenes de Cloud mientras sostenía la ya icónica Buster Sword, lanzaron una campaña publicitaria para promover al juego como una aventura de proporciones épicas.

Todo esto ayudó a que Final Fantasy VII generará mucho hype para su lanzamiento, el cual sucedió el 31 de enero de 1997 para Japón y el 7 de septiembre del mismo año para Norteamérica. Lo  que pasó tras su estreno lo conocemos todos: un juego que atrajo a todo un nuevo público al género, al universo Final Fantasy y, por supuesto, al PlayStation. La crítica lo aclamó, creo una sólida base de fanáticos y terminó por generar su propia franquicia: películas, juegos basados en su historia, OVAs… Es considerado como el RPG japonés más importante en la historia por su impacto y consecuencias.

Compilación de Final Fantasy VII – Orden cronológico

Hay quienes piensan que este juego está sobrevalorado. Tras el paso de los años, han surgido críticas: no ha envejecido bien, Cloud es un estereotipo, la historia es confusa, etc. Entonces, a 20 años, ¿sigue siendo un gran juego o nunca fue para tanto? Trataremos de darle esa respuesta a estas interrogantes.

Final Fantasy VII, tras una introducción fantástica, nos presenta a Cloud, un mercenario muy bad ass que se unió a un grupo de ecoterroristas conocido como Avalanche, cuyo líder es un estereotipo andante llamado Barret. Ellos luchan contra una compañía llamada Shinra. ¿Por qué luchan contra esta empresa? Pues porque Shinra extrae energía mako, la cual usa para enriquecerse, pero cuya extracción, a su vez, causa que el Planeta corra el riesgo de sufrir daños irreparables. Así que, en la segregada ciudad de Midgar (arriba viven los ricos, abajo, los pobres), Cloud y compañía hacen volar a uno de los reactores de mako.

Tras hacer nuevos amigos, infiltrarse en las oficinas de Shinra y averiguar sobre sus planes, descubren que un misterioso hombre llamado Sephiroth mató al presidente. Cloud, quien tiene una relación con Sephiroth, decide perseguirlo -con todo su grupo- por todo el mundo. Durante esa persecución, aprendemos más del pasado de nuestros personajes, sus motivaciones, los planes sibilinos de Sephiroth para invocar un masivo meteorito llamado Meteor con la finalidad de acabar con el planeta. También conocemos más sobre la propia historia del planeta. La situación llega a un punto de quiebre en el continente ubicado en el extremo norte, en la supuesta Tierra Prometida, cuando Sephiroth mata a Aeris, convence a Cloud de que es un clon y todos nos traumamos juntos.

Después descubrimos que Cloud de clon no tiene nada, sólo que quedó tan traumado por su fracaso personal y el shock de descubrir que su ídolo, Sephiroth, no era quien él creía, que absorbió las memorias de Zack, su amigo. Al final, resulta que el big bad no es Sephiroth, sino Jenova, un alien macabro que llegó al planeta con intenciones nada buenas. Al final, todo sale bien (YAY) y el planeta se salva (YUPI).

Ésta es la versión muy resumida de la historia. Por supuesto, hay otras historias que involucran a los demás personajes: Barret y su hija, Red XIII y sus daddy issues, el malvado Hojo, Cid, quien es un esposo abusivo, la cleptómana Yuffie, el peluchón Cait Sith y el misterioso Vincent. Es una historia con muchas capas (daño ambiental, abuso de la tecnología, experimentación genética, el planeta como un ente vivo, el deseo de sobrevivir y la lucha por encontrarse en uno mismo), muchas facetas y muchos giros de tuerca que redondean una historia muy sólida, y, francamente, bastante buena.

Ahora pasemos a la jugabilidad. Final Fantasy VII utiliza el sistema de “batalla de tiempo activo” cuando entramos en una pelea, ya sea aleatoria o parte de la trama. Algo que Squaresoft había usado desde Final Fantasy IV. La mecánica que cambia todo es el uso del sistema de materia. Cuando vagamos por el mundo o en un calabozo, hay unos cristales de colores llamados materia (también podemos comprarla), que permiten el uso de un hechizo o una habilidad. Hay materia de magia (de color verde), materia para invocar (roja), materia especializada para mejorar estadísticas (morada) o materia para otorgar habilidades especiales (amarilla). Se pueden combinar estas materias de diferentes maneras. Claro, cuando uno descubre las combinaciones ganadoras, nuestros protagonistas pueden volverse verdaderas máquinas imbatibles.

Y, aun si no nos interesa lograr estas combinaciones, el sistema es divertido y flexible: nos permite experimentar. Sin contar que las animaciones de los summons que, en su época, nos resultaban espectaculares e impresionantes. No se puede evitar sentir nostalgia al ver a los Caballeros de la Mesa Redonda hacer de las suyas.

Los Limit Breaks hacen también su aparición, sustituyendo los Desperation Attacks de su predecesor. La diferencia radica en la aparición de una barra que se va llenando con cada ataque que reciben nuestros personajes. Cuando se llena, podemos ejecutar el Limit Break, que por lo general son ataques poderosos que causan un gran daño.

Hasta ahora, no parece que Final Fantasy VII sea realmente algo especial, ¿cierto? Una buena historia, personajes interesantes y un modo de juego que no parece nada del otro mundo. Pero lo que hace a este juego especial son los detalles. ¿A qué nos referimos? Simple: detalles como que un dungeon sea un edificio corporativo de más de 60 pisos. Algo que fue novedoso para un RPG en su tiempo.

Además, la historia recurrió a un recurso genial: jugar un flashback que resultó una mentira. Como mencionamos previamente, Cloud hizo suyas las memorias y la personalidad de Zack. Pero eso lo descubrimos casi al finalizar el disco 2. Antes, en el disco 1, cuando apenas dejamos Midgar, Cloud nos lleva por lo que creemos que es su pasado y jugamos durante su encuentro con Sephiroth. Así que es una sorpresa cuando descubrimos que Cloud mintió y que en realidad era un perdedor, porque tal fue la vergüenza de no lograr entrar en SOLDIER, que prefirió esconder la verdad… hasta de sí mismo.

Por supuesto, también nos dio uno de los momentos más impactantes en los videojuegos. Si bien no era la primera vez que veíamos morir a un personaje principal (Tellah en el IV y Galuf en el V), el shock producido por la muerte de Aeris a manos de Sephiroth perdura hasta este día.

Y no sólo eso, también detalles como la pelea de bofetadas entre Tifa y Scarlett, los mini juegos del Gold Saucer, vestir a Cloud de mujer, tocar el piano, la persecución en motocicleta, el snowboarding, la cría de Chocobos, la alianza con los Turks en Wutai… Momentos que añaden encanto a una historia bastante densa y oscura.

¿Por qué pelear si nos podemos broncear?

Podríamos decir que pone a personajes serios en situaciones cómicas y así da un respiro al jugador cuando así lo considera. Además, cada personaje tiene un gesto característico: Cloud encogelos hombros, Tifa se acerca con coquetería, Barret apunta con su brazo armado, Yuffie lanza golpes al aire… Algo que los hace únicos y nos permite identificarnos aún más con ellos.

No podemos tampoco dejar de mencionar la música. El soundtrack es de lo mejor de Nobuo Uematsu. Sí, One Winged Angel tiene una clara inspiración en Carmina Burana de Carl Orff, pero es uno de los mejores temas de toda la franquicia. Un clásico que trasciende el juego y la consola.

Sin contar con el Main Theme:

El tema de Aeris:

O el de Cid:

O qué tal éste:

Claro, el juego dista de ser perfecto. La traducción al inglés es pobre. Entre errores tan obvios como:

Este tipo están enfermo…

Y dedazos como:

Único diálogo de Jenova con typo…

El trabajo en general es deficiente. Complica la comprensión de la historia (por eso cuesta descifrar que Jenova es el big bad), da la sensación de haber sido apresurado y nos hace extrañar a Ted Wosley y su estilo a la “you spoony bard” (al menos no había errores tan obvios y nefastos).

Asimismo, el sistema de materia no permite una personalización tan profunda de los personajes. Podemos jugar con ella, pero eso aplica para todos los personajes, al punto de que podemos emparejar sus estatus sin necesidad de que sean especialistas en ataque, en magia o en invocación.

Entonces, ¿Final Fantasy VII merece la reputación que tiene? Sin duda, sí. No es un juego que no tenga errores y que no merezca las críticas que recibe, pero su influencia en la industria de los videojuegos es innegable. Llegó en el momento justo y en la consola correcta. Su impacto se sigue sintiendo hasta nuestros días (un remake en puerta) porque marcó a generaciones de gamers.

Después de todo, tiene todo lo que importa en un juego: un sistema de combate fácil de entender y divertido, un ensamble de personajes diverso e interesante, una historia muy bien desarrollada y sustentada, un soundtrack espectacular y, sobre todo, horas de entretenimiento. ¿Se le puede pedir más?

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Silverlune24

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Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

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