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Wonder Woman: DC por fin entendió y lo hizo bien

DC no había logrado producir una película redonda. Su intento de revitalizar sus franquicias terminó por presentar superhéroes innecesariamente conflictuados, sin empacho por destruir todo lo que se cruce por su paso. Guiones deficientes que no permiten a los héroes ser eso, héroes -o antihéroes en el caso de Suicide Squad. No era de extrañar que saliera perdiendo cuando se le comparaba con Marvel. Así que había cierto escepticismo con respecto a lo que nos deparaba con Wonder Woman y la debutante Gal Gadot.

Escrita por Allan Heinbgerg (con colaboración de Zack Snyder y Jason Fuchs) y dirigida por Patty Jenkins, la historia toma lo mejor de los 76 años de la historia de Wonder Woman. Se nos presenta a Diana en su infancia, creciendo bajo la protección amorosa -y celosa- de las Amazonas, en la idílica isla de Temiscira, creada por Zeus y los dioses del Olimpo, para ser la luz que guíe a la humanidad.

Diana quiere ser una guerrera, pero su madre, Hipólita es sobreprotectora. Sin embargo, la joven la desafía para recibir el entrenamiento que necesita para ese fin. Así que entrena en secreto con Antíope, la líder marcial de las amazonas. Pero Diana prueba ser poderosa y se convierte en una luchadora excepcional, pero Antíope insiste que Diana es más poderosa de lo que ella misma cree.

Diana tiene poco conocimiento del mundo humano, del mundo de hombres y mujeres, porque la isla está protegida por un velo mágico en forma de niebla. Pero esa protección es rota por un piloto de la fuerza aérea de los Estados Unidos, el Capitán Steve Trevor, un espía que robó un avión alemán mientras completaba una misión.

Tras hacerse cargo del escuadrón alemán que perseguía a Steve, Diana decide abandonar la isla con él para que pueda entregar la información que cree es vital para cambiar la tendencia de la Primera Guerra Mundial. Mientras que Diana, tras haber crecido escuchando sobre Ares y su maldad, está segura que él es el responsable detrás del derramamiento de sangre (no es que estuviera del todo equivocada). Una vez que los alemanes estuvieran libres de su influencia, todo estaría bien de nuevo un poco ingenua nuestra heroína.

Así que, equipada con su espada, su escudo y el lazo de la verdad, parte hacia Londres (“Es horrible”, declara) para después ir hacia la Guerra, en Bélgica, para detener a los villanos, representados por el General Ludendorff y la Doctora Veneno.

Y es aquí cuando Gal Gadot brillla y su interacción con Chris Pine hace que la película sea entretenida. Hay suficiente química entre ambos y la manera en que ambos representan el conflicto entre sus respectivas visiones del mundo funciona a la perfección. Para él, todo lo que se necesita es detener el programa de armas químicas alemán. Para ella, acabar con un dios. Y constantemente la perspectiva mundana y la supernatural chocan, haciendo que la gente que está en el camino se vea envuelta en esta disputa.

A diferencia de otras películas de DC, en las que Batman y Superman sufren los efectos de la soledad y les atormenta su trasfondo de no ser como los demás, Diana asume que ella es única en el mundo humano y que todo lo que vive durante en el filme lo hace por elección propia. Ella no sufre una crisis de identidad, ella sufre por tratar de entender el mundo que ha decidido proteger.

También hay que resaltar que su género no es el punto central de la película. Si bien su feminidad sí es parte de la historia, porque los otros protagonistas de la historia la subestiman y la descartan… hasta que les demuestra lo que es capaz de hacer. En vez de enfocarse en eso, la historia se centra en los horrores de la guerra, en la camaradería, en la naturaleza humana, en el heroísmo y en la lucha por el triunfo del bien. Wonder Woman (nunca es llamada así en esta entrega) simplemente lucha por salvar vidas humanas.

Claro, la película no está exenta de crasos errores. Los villanos no aportan demasiado a la historia. Incluso parecen desconectados con la lucha de Diana por aceptar lo que en verdad implica una guerra, lo que en verdad es la guerra. Y ese es el problema. La tercera parte de la película cambia el tono con respecto a lo que nos llevó hasta ese punto, y recae en los vicios de las otras películas de superhéroes: explosiones, acción desorganizada, abuso del CGI y un discursillo bastante cursi sobre el amor. Ah, y para toda la cantidad de violencia, la ausencia de sangre es cuanto menos llamativa. Supongo que quisieron distanciar lo más posible de las otras películas, pero aún así, es demasiado notorio que le rehúyen.

A pesar de sus yerros, Wonder Woman tiene el potencial que DC tanto había buscado con sus predecesoras. La acción es atrapante y el mensaje está cargado de significado. Puede ser más larga de lo necesario, no obstante, es pecata minuta considerando lo bien que logra retratar a los personajes, la época y la lucha interna de Wonder Woman por entender sin caer en el fatalismo. Incluso, el toque de humor es el necesario para mantener al espectador entretenido. Sin duda, Wonder Woman implica una bocanada de aire fresco para DC aunque es inevitable no notar la influencia de Marvel, justo cuando más aire necesitaba.

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Silverlune24

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Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

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