Centro CulturalPrincipal

Igor Stravinsky: La Historia del Soldado

Igor Stravinsky fue uno de los principales compositores del siglo XX. Al ruso lo podemos describir como un camaleón musical, ya que en sus composiciones empleaba una variedad de estilos e innovaciones que iban desde el serialismo (una manera de componer por medio de una serie de notas en un orden particular, las cuales se utilizan para construir el todo de una pieza musical; los patrones pueden ser aplicables a otras partes de la música, como el tono, la dinámica, el ritmo) hasta el neoclasicismo. El compositor ruso pasó gran parte de su vida en Francia y Suiza antes de establecerse en Estados Unidos. Y, si bien tiene piezas muy reconocidas como “El Rito de la Primavera” o “El Pájaro de Fuego”, en esta ocasión hablaremos de una de las piezas menos afamadas pero más entrañables de Stravinsky: L’histoire du soldat o “La historia de un soldado”. Una pieza más en la que el diablo es protagonista y la melodía de un sueño inspiró la realidad.

También te puede interesar: Niccolò Paganini – El diablo y el violín

Stavinsky nació el 17 de junio de 1882 en Oranienbaum, un suburbio de San Petersburgo, que en ese entonces era la capital del Imperio Ruso. Fyodr, su padre, era un afamado cantante de ópera, por lo que Igor creció con una influencia musical, teatral y literaria. Esto tuvo un impacto en el compositor, pero su inclinación musical tardó en aparecer. Si bien tomó clases de piano desde niño, de joven estudió Derecho y Filosofía en la Universidad de San Petersburgo. Sin embargo, tres años antes de graduarse, en 1902, le mostró sus primeras piezas a Nikolay Rimsky-Korsakov, aprovechando que su hijo, Vladímir, era su compañero de estudios universitarios. El afamado compositor quedó impresionado por el trabajo de Igor y lo tomó como su pupilo.

El éxito le llegó casi de la noche a la mañana. “El Pájaro de Fuego” fue un éxito arrasador en la noche de su estreno en París, en 1910. Viajó a Francia, para luego establecerse en Suiza, en los albores de la Primera Guerra Mundial. Y fue en Suiza donde inicia la historia de la composición de L’histoire du soldat.

https://www.youtube.com/watch?v=mDVlsm8MY-U

Cuando Igor tuvo la idea para componer esta pieza, no era su objetivo que fuera una obra maestra. Más bien, cumplía con el cliché del artista que está sufriendo económicamente y que busca alguna manera de obtener dinero para poder proveer para él y su familia.

Su principal fuente de ingresos en ese entonces provenía del Ballet Russe parisino. Sin embargo, debido a la guerra, no le era posible viajar a París con la frecuencia necesaria. Esto, sin contar que la compañía estaba varada en Lisboa. Además, no podía obtener ingresos de sus editores en Alemania y mucho menos de Rusia.

Fue en aquella época cuando el joven director de orquesta, Ernest Ansermet, le presentó al autor suizo, Charles-Ferdinand Ramuz, presentación que dio inicio a una colaboración en muchos proyectos. Stravinsky proveía las traducciones en francés de textos rusos, mientras que Ramuz elaboraba textos en francés para ellos.

Charles-Ferdinand Ramuz

La idea para L’histoir du soldat provino de un cuento de Alexander Afanasiev, que cuenta cómo un soldado hace un trato de con el diablo. A cambio de un libro mágico que concede deseos, el soldado entrega su violín. Eventualmente, el soldado empieza a sentirse insatisfecho con el trato, por lo que deliberadamente pierde todo su dinero con el diablo en un juego de cartas para lograr recuperar su violín. Entonces se casa con una princesa, pensando que tendrá su final feliz. Sin embargo, Lucifer le advierte al soldado que nunca podrá dejar el castillo o, de lo contrario, el demonio volverá a retomar el control sobre él. El soldado, a pesar de la advertencia, decide ir a buscar a su madre, tentado por la idea de tener a su esposa y a su madre, pero al cruzar el punto de no retorno impuesto por Satanás, termina sin la una y sin la otra.

Aunque el cuento de Afanasiev lidia con la dureza de la guerra ruso-otomana de principios del siglo XIX, ocurrida durante el reinado Nicolás I, así como con la crueldad del reclutamiento forzoso, Stravinsky decidió ubicar la obra en su presente (1918) mientras que humanizaba más a su sujeto, para darle un atractivo internacional. Ante todo, el acuerdo entre Stravinsky y Ramuz fue que la música debía ser independiente del texto y la danza, para que pudiera ser interpretada como una suite de concierto.

Histoire du Soldat por el Ensable Le Train Bleu.

Las circunstancias económicas y la “portabilidad” de la producción requerían que la música fuera compuesta para un ensamble pequeño. Su elección de instrumentos fue influida por un descubrimiento que lo había impactado: el jazz norteamericano. A través de unas grabaciones, estudió con interés los estilos rítmicos, para romper así con el estilo orquestal ruso con el que había crecido. De esta forma, en la composición de Histoire, utilizó instrumentos típicos de un ensamble de jazz: violín, contrabajo, clarinete, corneta, trombón, percusión. En detrimento del saxofón, usó el fagot. Si se toma en cuenta que el violín es un elemento vital en la historia, no nos extraña que este instrumento juegue un rol protagónico en la orquesta de cámara, junto con las percusiones.

Ensamble musical para Histoire du Soldat.

Y no sólo tuvo inspiración en el jazz. Una noche, mientras componía Histoire, soñó con una joven gitana al lado de un camino, con un niño en su regazo. La mujer tocaba el violín para entretener al pequeño, quien aplaudía con exaltado entusiasmo. Al día siguiente, Stravinsky logró recordar el sueño e incorporó música gitana.

También te puede interesar: Giuseppe Tartini – Cuando el diablo te inspira en sueños

Así, en un esfuerzo de quitar lo “ruso” de la música para apelar a un público más amplio, tenemos los siguientes números musicales:

  • La marcha del soldado (inspirada en la canción popular francesa “Marietta”)
  • El soldado en el arroyo
  • Pastoral
  • La marcha real (inspirada en el paso doble español)
  • El pequeño concierto (el sueño de la gitana)
  • Tres danzas: Tango / Vals / Ragtime
  • Baile del diablo
  • El pequeño coro (coros germánicos luteranos)
  • La canción del diablo
  • Gran coro (coros germánicos luteranos)
  • La marcha triunfal del diablo

Si bien la idea era estrenar esta pieza en alguna aldea de Suiza, el estreno terminó siendo en la sala de conciertos de Lausana, el 28 de septiembre de 1918. Ante la falta de dinero, Stravinsky compuso Tres Piezas para Clarinete para el clarinetista amateur Werner Reinhart, quien, a cambio, pagó por toda la producción.

Stravinsky estaba más que complacido con el resultado final; sin embargo, una vez terminada la guerra, el plan de la pequeña escala jugó en su contra. No encajaba con el repertorio de una compañía de ballet, compañía de opera u orquesta. Pasaría tiempo para que este trabajo encontrara su hogar en los festivales musicales. Y, gracias al a versatilidad de su composición, puede ser representada como drama, suite de concierto o trío.

Der Feuervogel
Ch: Sidi Larbi Cherkaoui
Tänzer/ dancers: Ensemble – Ballet de Stuttgart

Si bien este trabajo no es el más famoso de Stravinsky, es uno que nos muestra su versatilidad como compositor. Y, aunque la inspiración puede estar motivada por motivos que pueden trascender lo artístico (en este caso, cubrir necesidades básicas), el resultado puede ser fabuloso. Además, nos recuerda que, en cuanto se aparecen las musas al estar en brazos de Morfeo, se puede producir algo maravilloso al despertar. Así nos lo mostró Igor Stravinksy

Dragon Ball Super 106 - Ten Shin Han victorioso - Pandemonium.mx
Anterior nota

Dragon Ball Super Episodio 106 – Ten Shin Han vs el Universo 2

Siguiente nota

Mundial de Italia 1934: La Italia del “Duce”

Silverlune24

Silverlune24

Historiadora de profesión. Geek, nerd, friki, noña, etc., por convicción. Apasionada de los deportes, historia, cine, cultura, anime, manga, videojuegos y caricaturas. Old school all the way.

Nadie ha comentado :(

Leave a Reply